¡Que el lavado no arruine tu ropa!

Todas hemos tenido una blusa que amábamos, y tras un par de posturas, se ve tan gastada que ya ni consideramos usarla. ¿Cansada de ver cómo tu ropa se arruina con cada lavada?

Existen ciertos ‘trucos’ que te ayudarán a mantener tu ropa como nueva por mucho más tiempo (y de paso no tengas que gastar de más en artículos nuevos, cuando los primeros podrían haber durado más). Aquí te los contamos:

(Por cierto, si tú eres la encargada de hacer esta labor en casa, aquí una playlist que hará el día de lavado menos pesado:)

Pero aun si mamá o alguien que ayuda en casa es quien realiza esta actividad, siempre es necesario que tengas en cuenta ciertos aspectos que podrían resultar útiles en cualquier momento.

1. Los símbolos de lavado son muy importantes

Estos pequeños signos en las etiquetas pueden verse como jeroglíficos, pero realmente son significados para ayudarte a cuidar cada prenda. Si sigues las instrucciones estás tratandola bajo las condiciones óptimas en las cuales fue diseñada, por lo que es casi seguro que durará más tiempo.

El problema es que algunas tienen tantos, que necesitarás una guía para descifrarlas todas (en este video podrás hacerlo en tan solo 1 minuto):

[Dato: Una compradora experta chequea las etiquetas de ropa incluso antes incluso de comprarla, ya que las instrucciones de atención especializada pueden significar costos adicionales, por ejemplo “solo lavar en seco”].

2. Ordenar no solo por color, sino también por clase

Cuántas veces hemos escuchado que los claros y oscuros se deben lavar por separado para evitar que es las blusas blancas terminen rosadas. Pero separar los tipos de prendas también puede ayudar. Por ejemplo, si tienes una carga de ropa con dos pares de pantalones y un montón de toallas de baño, (aunque sea de los mismos tonos) no agregues un vestido delicado, pues la dureza de los otros materiales terminará estropeándolo.

Recuerda siempre lavar los jeanes por el revés para evitar que el color se vaya tan rápido, y cerciórate de que todos las cremalleras estén cerradas para prevenir enganches.

3. Ojo con el suavizante

Este líquido que ablanda las telas no hace mágicamente tu ropa y toallas más suaves y esponjosas. Lo que hace es debilitar la superficie superior de las fibras. En consecuencia, envejecerán más rápido.

Sí, es verdad que cuando no lo usas las prendas salen llenas de estática de la secadora. Para evitar esto y además reducir la acumulación de residuos de jabón, intenta agregar una cuarta parte de vinagre blanco al dispensador de suavizante de la lavadora.

¿Olvidaste ese paso? Prueba lanzar una pelota de tenis (limpia) en la secadora para sacudir las cosas.

4. ¡Cuidado con la lejía!

Esta sustancia es utilizada para mantener el blanco de la ropa, pero actúa de forma mucho más agresiva que el detergente normal. Para ciertas manchas puede ayudar, pero ten en cuenta que daña la estructura de los materiales elásticos, haciéndolos perder forma. Usa mejor un detergente blanqueador.

No olvides consultar la etiqueta, sobre todo si la prenda es de algún material delicado, o si cuenta con aplicaciones lentejuelas, pedrería, etc.

Y por último, un dato que posiblemente no habías tomado en cuenta:

¿Eres de los que estrenan su ropa sin lavarla? Te tenemos malas noticias:

Posted by Pictoline on Thursday, January 7, 2016